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Energía y política exterior

En un mundo marcado por la distribución desigual de las fuentes energéticas, el acceso a la energía es un tema central en las economías nacionales, representando un importante aspecto estratégico que uno debe tenerse en cuenta en la formulación de la política exterior. La manera por la que cada país produce, se abastece y consume energía afecta directamente la seguridad, el desarrollo socioeconómico y el medio ambiente, a nivel mundial.

La garantía de pleno acceso a la energía por parte de la población, la demanda de inversiones en fuentes renovables y no renovables, las preocupaciones ambientales y los intercambios internacionales de energía revelan aspectos geopolíticos importantes para el País. Las reservas de petróleo y gas de la capa presal y el liderazgo brasileño en el campo de las energías renovables –como bioenergía y energía hidráulica– son credenciales que refuerzan el papel de Brasil en esa área.

 

Energías renovables

Dados los desafíos globales del desarrollo sostenible y el cambio climático, la búsqueda de alternativas al uso de combustibles fósiles se encuentra, en gran parte, orientada hacia el desarrollo de fuentes menos contaminantes. Sumado a ello está la necesidad de garantizar la seguridad energética, bien como promover el desarrollo socioeconómico de manera sostenible. Se estima que las fuentes renovables de energía ganarán más espacio a nivel internacional, creando oportunidades para países pioneros en el área.

Brasil es uno de los precursores en la investigación, el desarrollo y el uso de fuentes de energía renovable. Actualmente, alrededor del 42% de la matriz energética nacional está compuesta por fuentes renovables –cifra que contrasta con el promedio mundial de 16,7%. Esas características representan una ventaja comparativa fundamental, atribuyendo a Brasil un papel destacado.

 

Objetivos de la Política Exterior para las Energías Renovables

La manera coordinada de actuar en el plano de las políticas exteriores, tratando de encontrar sinergias, siempre en sintonía con las capacidades y el interés nacional, contribuye a la consolidación de la posición de Brasil como potencia energética relevante y está guiada por el imperativo de promover el desarrollo sostenible brasileño.

La política exterior brasileña en el área de energías renovables está orientada por los objetivos principales que siguen:

  • Promover alianzas y cooperación, especialmente sur-sur, con el fin de buscar soluciones creativas que atiendan a las necesidades locales y específicas de los países para ampliar el acceso a la energía en favor del desarrollo socioeconómico;
  • Promover el uso de fuentes energéticas de tecnología consolidada y accesibles, entre ellas la bioenergía y la hidroelectricidad;
  • Ampliar la participación de los biocombustibles en la matriz energética mundial; y
  • Promover la integración energética regional según los principios del desarrollo sostenible.

A fin de ampliar el uso de los biocombustibles, Brasil realiza esfuerzos junto a los principales foros y socios internacionales. Por medio del trabajo comprometido en el plano multilateral, Brasil busca participar e influir en los debates sobre políticas en el área de energías renovables, al mismo tiempo que diversifica alianzas regionales y extrarregionales respecto al tema.

La integración energética regional ayuda a maximizar la seguridad energética y promover el desarrollo de Suramérica. Junto a sus vecinos, Brasil empeña esfuerzos para su concretización, en ejemplos como los siguientes:

  • La identificación de complementariedades entre los recursos energéticos renovables disponibles en la región;
  • La identificación de áreas con alto potencial de explotación y de áreas con demanda reprimida por la escasez de recursos;
  • La viabilización económica de proyectos; la provisión de líneas de financiación para proyectos de generación y transmisión de energías renovables; y
  • La compatibilidad normativa para el intercambio energético en la región.

 

Principales temas de la División de Recursos Energéticos Nuevos y Renovables (DRN)

Brasil ha actuado en diversos frentes para promover y divulgar la producción y el uso sostenible de la bioenergía. En el plano multilateral, se destaca por su actuación en foros como la Organización Internacional de Normalización (ISO) y la Asociación Global para la Bioenergía (GBEP – “Global Bioenergy Partnership”). Desde 2008 Brasil copreside, junto a Italia, la Asociación Global para la Bioenergía (GBEP – “Global Bioenergy Partnership”). Fundada en 2006 en el ámbito del Plan de Acción de Gleneagles sobre Cambio Climático, Energía Limpia y Desarrollo Sostenible del G-8, la GBEP reúne hoy a 37 miembros y 37 observadores –entre países, organizaciones internacionales y una amplia gama de instituciones–, consolidándose como foro privilegiado para debates sobre la sostenibilidad de la bionenergía. Actualmente, el principal eje de actuación del Brasil en la GPEB es la capacitación en bioenergía sostenible. En la ISO, el trabajo busca facilitar el comercio internacional de biocombustibles.

En el ámbito de la iniciativa Energía Sostenible para Todos (SE4ALL – Sustainable Energy for All), creada en 2010 por el Secretario General de las Naciones Unidas, Brasil actúa en colaboración con otros países en desarrollo. La importante participación de las energías renovables en la matriz energética brasileña y las iniciativas de universalización  del acceso a la energía –como el programa “Luz para Todos”–, son considerados emprendimientos ejemplares dentro de los objetivos establecidos en el contexto de la SE4ALL hasta 2030:

  • Duplicar la utilización de energías renovables;
  • Duplicar las metas de eficiencia energética; y
  • Universalizar el acceso a la energía.

En lo que atañe a la cooperación Sur-Sur, se puede destacar la cooperación realizada en el ámbito del MERCOSUR y del IBSA (India – Brasil – Sudáfrica). En el ámbito del IBSA, la alianza se apoya en tres documentos: el Memorando de Entendimiento para Establecer un Grupo de Trabajo Trilateral sobre Biocombustibles (2008); el Memorando de Entendimiento sobre la Cooperación en Recursos Eólicos (2009); y el Memorando de Entendimiento en Energía Solar (2010). En el marco del MERCOSUR, el Grupo Ad Hoc sobre Biocombustibles del Bloque (GAHB), creado en 2007 por decisión del Consejo del Mercado Común, fomenta la cooperación en biocombustibles para la armonización de normas y estándares técnicos.

Brasil también promueve esfuerzos para difundir la producción de biocombustibles, ampliando el número de países productores en el mundo. Una de las herramientas para tal fin son los estudios de viabilidad para la producción de biocombustibles realizados en diversos países africanos y centroamericanos, resultados de iniciativas de cooperación bilateral, trilateral o regional. Actualmente, el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) financia un estudio de viabilidad de producción de biocombustibles en el espacio de la Unión Económica y Monetaria del Oeste Africano (UEMOA).

Brasil considera importante el uso de biocombustibles para el desarrollo sostenible, al conjugar la generación de ingresos en medios rurales, la reducción de la dependencia de combustibles fósiles importados, la incorporación de tecnologías a la agricultura y la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero.

En el plano bilateral, el Gobierno brasileño ha priorizado la firma de instrumentos para la cooperación en el área energética, en particular de biocombustibles –a ejemplo del diálogo sobre Política Energética entre Brasil y Unión Europea y el Memorando de Entendimiento entre Brasil y Estados Unidos para avanzar en la cooperación relativa a los biocombustibles. Existen, igualmente, varias iniciativas bilaterales con países de Sudamérica volcadas a la promoción de la integración energética regional por medio de proyectos hidroeléctricos y de interconexión eléctrica.

 

Energías no Renovables

Brasil es un líder mundial en la exploración y producción de petróleo y gas en aguas profundas. El área de la capa presal -más grande reserva descubierta en los últimos años en el mundo- elevará aún más el perfil de Brasil en la industria de petróleo y gas, en la medida que atraerá inversiones nacionales y extranjeras, traerá importantes ingresos para el país y contribuirá para el desarrollo de la industria petrolera nacional. Con tanta riqueza natural, Brasil también tiene papel destacado en términos de investigación y desarrollo tecnológico en materia de energía, una vez que cuenta con la presencia de centros de excelencia sobre el tema.

El nuevo papel que Brasil ha tomado en el escenario energético mundial como gran productor y centro tecnológico ha resultado en múltiples solicitudes de visitas técnicas de representantes de países extranjeros, así como el establecimiento de numerosos mecanismos de cooperación bilateral -como es el caso de los diálogos establecidos con China, Estados Unidos, India, Noruega, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica y la Unión Europea, entre otros.

Brasil participa activamente en las principales organizaciones e iniciativas internacionales relacionadas con el tema de la energía. En particular, Brasil sigue los debates en la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE), en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), y en la Unión de las Naciones Suramericanas (Unasur). Brasil también participa en los debates internos de la Agencia Internacional de Energía (AIE), que dedicó a Brasil un capítulo especial en la última edición de su "World Energy Outlook". En el G-20, Brasil participa en los debates del Grupo de Trabajo sobre Sostenibilidad Energética, que trata de temas de gran importancia en el panorama energético mundial.

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